martes, 7 de agosto de 2007

aromas,olores.

Por favor,que se vaya el verano ya! no importa dejar de ir a la playa,ni pasear con la fresquita por las noches,...en realidad yo tampco le encuentro muchas más ventajas a esta estación.
Pero sobre todo tiene una desventaja,que más que tal es un arma mortífera: tengo una vecina con un grave, muy grave problema de sudoración.No sé si tanto en cantidad como en su calidad. Es un olor denso, a la vez que penetrante, y esa dualidad la sufrimos los vecinos del bloque en su conjunto.Da igual que vivvamos por encima de,o por debajo de, o al lado de. Llega a cada rincón del edificio.Es más, ni siquiera estás a cobijo tras los muros de tus paredes o tu puerta, si ella se asoma al balcón, los demás nos vemos invadidos en la isla de nuestros hogares,bien aireados y perfumados, por su latencia viscosa y nauseabunda.Nauseabunda es literal.Acabo de pasar por un embarazo,que te afina el sentido del olfato al máximo, y necesité pedir baja maternal no en el trabajo, si no en mi bloque! insoportable tener la pituitaria sensible al mínimo olorcillo de una colonia poco afortunada,al cigarrillo camuflado tras un chicle y mil caramelos de menta,...cuánto más a la pestilencia de un ser humano poco amigo del jabón y menos aún, del desodorante.
Señora, el desodorizarnos no es un signo de alienación, no es impersonalizarnos,antes bien, en algunos casos es síntoma de persona de bien, de ser humano respetuoso con sus congéneres...
Debo reconocer, que pese a su edad, avanzada sí, a veces en mi interior he perdido el control de la buena educación y he soltado, interiormente repito, toda clase de barbaridades e improperios,que lo son más cuando uno sabe que se trata de una mujer anciana, viuda que pasa la mayor parte de su tiempo sola.Pero es que , aun estando al aire libre de una plazuela,quién se atreve a compartir una tarde de charla absurda con ella? y si te cruzas en la escalera,¿cómo hablas relajadamente si te sientes como los peces en la superficie? buscando oxígeno desesperadamente. Siento respeto y lástima por ella,de veras, pero tiene hijos!que la visitan de cuando en cuando,gente más o menos joven,digo yo que con olfato,no le dicen nada??? no se sienten mal sabiendo que su madre sale de esa guisa a la calle?
Casualmente estoy terminando de leer "El Perfume", y no puedo dejar de pensar en qué haría Jean-Baptiste con esta buena mujer. O quizás sería incapaz de soportarlo y se haría hermitaño otra vez.
El otoño y el invierno siempre fueron mis estaciones favoritas,(suena cursi,lo sé),pero ahora se convirtieron en primera necesidad.
Necesito ver caer las primeras hojas!

7 comentarios:

  1. Yo todavía no he tenido la desgracia de catar ese hedor y espero que así sea por mucho tiempo.

    Habéis probado a echarle un desodorante en el buzón? Igual asi se anima...

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  2. Una vecina comentó ke estuvo tentada en una ocasión,pero ná.
    Es un problema genético además, uno de sus hijos lo ha heredado!
    No sé si es así, pero creo que hay soluciones en el mercado,el médico podía decirle algo cuando va a por las recetas!Pobre mujé,joé,ahora es cuando empiezo a sentirme culpable,...se me pasará mañana cuando salga detrás de ella.Je!
    Bienvenida again,Yedra.

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  3. Te comprendo, me encanta el frío,idolatro al otoño al invierno y eso que no tengo ese problema con mis vecinas...

    Salu2

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  4. Saludos,Bohemia.
    Yo cuento los días para Septiembre,...ahora además porque empieza el cole!No tengo capacidad para hecer de payaso tres meses seguidos...:D
    Me encanta pasear por tu blog,de puntillas para no molestar.
    Gracias por tu visita.Nos vemos.

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  5. Mi estación predilecta es el otoño también; pero mis razones, y las de casi todos, son de menos urgencia que las tuyas :-D

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  6. Mágico octubre, sufrí lo mismo que tú, con una compañera, joer, y nadie se atrevia a decirselo, me arme de valor, y más o menos se lo insunué, me lo agradeció muchisimo,
    pero amiga, fue peor el remedio que la enfermedad, a su propio olor corporal le añadio olor de una colonia, agggggg, en el fondo me sentia triste, porque todos se reian, la llamaban mofeta, y eso si que no lo permiti, tenia un problema hormonal, y bueno con ayuda de un médico, le fui aconsejando que dejara de usar nylon, y telas ajustadas, que optara por el lino, desodorante de farmacia y bien, poco a poco, fue recobrandose.
    "El perfume" leí el libro hace años y me quedé prendada, tengo un olfato increible, detecto mucho más que el olor, jejeje, y aqui se respira muy bien¡¡¡¡
    Besos con olor a otoño.

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  7. Eso mismo me pasa a mí.Me da rabia que la gente lo hable a sus espaldas.Pero a una señora tan mayor,...cómo le explicas sin que se lo tome mal?bueno,afortunadamente ya sólo queda que pase el verano del membrillo,je! y después el FRÍO!!!aunque en este Cádiz el invierno,lo que se dice invierno,no existe...snif!
    Besotes amiga!

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